Marathón empató 1-1 ante Motagua con un gol agónico de Brian Farioli y dejó abierta la final del Clausura hondureño. El domingo se define al campeón
SAN PEDRO SULA. Club Deportivo Marathón y Fútbol Club Motagua empataron 1-1 en la final de ida del Torneo Clausura 2026 de la Liga Nacional de Honduras, en un intenso duelo disputado en el estadio Morazán de San Pedro Sula.
Cuando parecía que el conjunto azul se llevaba una ventaja importante rumbo a Tegucigalpa, apareció el argentino Brian Farioli en el último suspiro para mantener con vida a los verdolagas y dejar completamente abierta la pelea por el campeonato.
Con un estadio repleto y una enorme expectativa por el primer capítulo de la final, Marathón tomó la iniciativa desde el arranque, aunque sin contar de inicio con una de sus principales figuras, Alexy Vega.
Los dirigidos por Pablo Lavallén intentaron hacer daño principalmente por la banda izquierda con las incorporaciones de “Pajarito” Aguilera, buscando constantemente al delantero Rubilio Castillo.
Sin embargo, la defensa de Motagua respondió con orden y concentración, neutralizando todos los centros que llegaban al área.
El primer tiempo estuvo marcado por la cautela de ambos equipos, con un Motagua paciente que decidió ceder el control del mediocampo y esperar el momento ideal para golpear. En el inicio de la segunda mitad, Lavallén decidió enviar al campo a Alexy Vega, intentando darle mayor profundidad ofensiva a su equipo.

Pero la ilusión verdolaga duró muy poco. Apenas dos minutos después de ingresar, el habilidoso zurdo sufrió una lesión que lo obligó a abandonar el partido en camilla y entre lágrimas, generando preocupación en todo el estadio.
Tras la salida de Vega, el técnico argentino movió sus piezas con los ingresos de Isaac Castillo y Javier Arriaga, mientras Marathón aumentaba la presión en busca del gol.
A medida que avanzaba el encuentro, Motagua comenzó a sentirse más cómodo en el terreno de juego y generó peligro con espacios para el contragolpe.
Al minuto 67, el panameño Jorge Serrano protagonizó una gran acción individual recorriendo gran parte del campo antes de sacar un disparo que pasó muy cerca del poste defendido por Denovan Rougier.
Poco después llegó la jugada que cambió momentáneamente el partido. Al minuto 70, Damin Ramírez levantó demasiado su pierna y golpeó en el rostro a Jefryn Macías dentro del área.
El árbitro Nelson Salgado revisó la acción en el FVS y terminó señalando penal a favor de Motagua. El encargado de ejecutar fue John Kleber, quien no falló y silenció el estadio Morazán para colocar el 0-1.
Farioli apareció en el último suspiro
Con el marcador en contra, Marathón se volcó completamente al ataque durante los minutos finales, aunque encontraba enormes dificultades para romper el sólido bloque defensivo impuesto por Motagua.
Cuando el partido parecía definido, llegó la explosión verdolaga. Al minuto 94, la defensa azul no logró despejar correctamente un balón dentro del área y Brian Farioli aprovechó el rebote para sacar un potente zurdazo imposible para Luis Ortiz.
El gol desató la locura en San Pedro Sula y decretó el definitivo 1-1 que deja la moneda en el aire de cara al compromiso de vuelta.
El nuevo campeón del fútbol hondureño se definirá este domingo en el Estadio Nacional Chelato Uclés.
Sin embargo, la serie continúa completamente abierta ante un Cruz Azul que dejó claro su poder ofensivo y que buscará cobrar revancha en el duelo definitivo.
La actuación de Keylor Navas ilusiona a la afición auriazul, que sueña con volver a celebrar un título respaldada por la experiencia y jerarquía internacional del portero tico.



