Inter Miami perdió 2-0 frente a New York Red Bulls y compromete el boleto a la Copa de Campeones de Concacaf.
Lionel Messi se quedó en el banco de suplentes debido a sus compromisos con el Premio Princesa de Asturias 2026.
Es una ausencia justificada, es un premio que recibirá una vez en su vida importante para él, su familia y particularmente para la memoria de su padre.
Sin importar lo que esté en juego con Inter Miami, es una ausencia necesaria.
Con el propósito de cuidarlo en una semana de poco tiempo de entrenamiento y muchos viajes, Kily González decidió que jugara 36 minutos.
En este proceso, se comprometió el partido frente a Red Bull. Porque cuando Inter Miami juega sin Messi es otro equipo y se compromete todo.
Inter Miami volvió a ser un equipo vulnerable en defensa, Rodrigo De Paul dio un paso atrás con respecto a lo que habíamos visto en las últimas semanas y la participación de Luis Suárez y Germán Berterame ya no fueron efectivos.
Siendo un equipo joven, Red Bull jugó con fuego y aunque pudo definir el partido desde los primeros minutos, falló cualquier cantidad de goles que dejaron el partido en el aire y a disposición del ingreso del 10.
Riquelme Fillipi y Matías Galarza, nuevas incorporaciones de Miami, estuvieron muy por abajo del nivel. En especial el joven Fillipi que fue titular en el lugar de Messi.
Evidentemente, a los 39 años y con tantos viajes, Messi no fue el mismo y esta vez no pudo resolver ante un cuadro neoyorquino que llegó al partido fuera de puestos de playoffs.
Todos los resultados se combinaron para que el cierre de la temporada regular sea dramática con respecto a la resolución de los puestos de la Copa de Campeones de Concacaf.
Hay cuatro puntos de diferencia entre el segundo lugar y el séptimo de la tabla general. Ese es un riesgo enorme e inesperado para los hoy dirigidos por Kily González.
Miami es tercero del Este y con eso condiciona seriamente su ventaja de localía en los playoffs.
Todo esto tiene solución y es un riesgo necesario para cuidar a la principal figura del equipo y de la liga.
Históricamente, Messi paga estos sacrificios con grandes resultados. Algo que Miami está necesitando, empezando con el duelo ante FC Cincinnati el próximo miércoles en Nu Stadium.



