España y las increíbles coincidencias entre el 2010 y 2026

Estaba escrito. España es el campeón. Foto: Santos Galo / Deporte Total USA.

Mundial 2026: para muchos, el camino de los dirigidos por Luis de la Fuente hacia el segundo título mundial ya estaba «escrito».

España volvió a tocar el cielo con las manos al conquistar el Mundial 2026 en una agónica final frente a la Selección Argentina.

Sin embargo, más allá de la euforia por el triunfo, el segundo título mundial del seleccionado ibérico se «veía venir».

Es que muchos habían trazado una serie de paralelismos, místicas y coincidencias casi milimétricas con gesta de Sudáfrica 2010.

Para muchos, el camino de los dirigidos por Luis de la Fuente ya estaba «escrito».

Rodri con la copa. España es el campeón por segunda vez en la historia. Foto: Santos Galo / Deporte Total USA.

1. Manual del 1-0 en el tiempo suplementario

La similitud más evidente y dramática se dio en la definición misma del encuentro decisivo. España demostró que sabe cómo jugar y sufrir las prórrogas mundialistas:

  • Sudáfrica 2010: el equipo de Vicente del Bosque quebró la resistencia de Países Bajos en el minuto 116 gracias al inolvidable gol de Andrés Iniesta.
  • New Jersey 2026: 16 años después, la historia se repitió en los Estados Unidos. Esta vez, el encargado de vestirse de héroe fue Ferrán Torres, quien anotó el agónico gol del título a los 106 minutos del alargue para estampar el 1 a 0 definitivo ante la Albiceleste.

El trámite de ambos partidos también pareció un espejo: encuentros cerrados, de dientes apretados, con una enorme escasez de situaciones claras de gol y una alta dosis de fricción antes de resolverse en la prórroga.

2. Mismo grupo, mismos
rivales y el «factor Bielsa»

El fixture y el destino volvieron a cruzar los caminos de la historia de una manera asombrosa. En el plano de la hoja de ruta, las coincidencias son estructurales:

  • La zona de inicio: en ambos torneos, España formó parte del Grupo H para iniciar su travesía mundialista.
  • Escollo europeo: en el transcurso de las fases de eliminación directa de ambas citas, la Roja tuvo que dejar en el camino a un viejo conocido de la región, la selección de Portugal.
  • La mística del «Loco»: en 2010, España midió fuerzas y derrotó a un combinado sudamericano dirigido tácticamente por el argentino Marcelo Bielsa (la selección de Chile). En este 2026 ocurrió exactamente lo mismo, con la particularidad de que el Loco ocupaba esta vez el banco de suplentes de Uruguay.
  • Mismo partido inaugural: en Sudáfrica 2010 el anfitrión enfrentó a México en el partido inaugural; en Norteamérica 2026, el anfitrión México enfrentó a Sudáfrica en el partido inaugural.
Marcelo Bielsa. Foto Andrea Yanez / Deporte Total USA

3. Identidad futbolística y un cerrojo defensivo

Más allá de los nombres propios y del paso del tiempo, la esencia del éxito español se cimentó sobre las mismas bases conceptuales.

El estilo de control, paciencia en la construcción del juego y primacía de la estructura colectiva por sobre el brillo individual unió a ambas generaciones.

Si en 2010 el símbolo total de esa filosofía fue Iniesta, en 2026 el eje absoluto y conductor del barco fue Rodri.

Rodri Hernández, balón de oro del mundial. Foto: Santos Galo / Deporte Total USA.

Esa posesión pulcra se tradujo, en ambos casos, en una solidez defensiva implacable que desgastó a los rivales:

En 2010, el arco español recibió apenas dos goles en los siete partidos del torneo.

En 2026, el cerrojo fue aún mayor, edificando la campaña al título con tan solo un gol en contra en toda la competencia.

Con la segunda estrella ya bordada en el pecho, España no solo celebra el presente de una generación dorada, sino también la confirmación de una mística propia que, cuando se activa, parece volverse completamente inevitable.

Todo de la final

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