Chicago Fire busca agregar otro capítulo de oro en la temporada 2026 con la llegada del polaco Robert Lewandowski.
Desde su fundación en 1997, el Chicago Fire se convirtió rápidamente en uno de los clubes más importantes de la historia de la MLS. En sus primeros años, el equipo de Illinois protagonizó algunos de los momentos más destacados del fútbol estadounidense.
El capítulo más importante llegó apenas un año después de su fundación. En 1998, el Fire conquistó la MLS Cup y la U.S. Open Cup, convirtiéndose en uno de los pocos equipos que han logrado ganar ambos títulos en su temporada inaugural.
El 25 de octubre de ese año, Chicago derrotó 2-0 a D.C. United en el Rose Bowl de Pasadena para conquistar la MLS Cup. Cinco días más tarde, volvió a celebrar al vencer 2-1 a Columbus Crew en la final de la U.S. Open Cup. Frank Klopas marcó en el tiempo extra el gol que selló el histórico doblete.
La Copa Abierta de Estados Unidos se convirtió en una de las grandes especialidades del Chicago Fire. Después del campeonato de 1998, el club volvió a levantar el trofeo en 2000, 2003 y 2006.
En 2003, además, Chicago consiguió el Supporters’ Shield, premio otorgado al mejor equipo de la temporada regular de la MLS.
El éxito del Fire estuvo acompañado por futbolistas que se transformaron en símbolos de la institución. Peter Nowak, Ante Razov, Chris Armas, C.J. Brown, Lubos Kubik, Jesse Marsch y Zach Thornton, entre otros, fueron protagonistas de una época dorada.
Razov se convirtió en el máximo goleador histórico del club con 95 tantos, mientras que C.J. Brown estableció el récord de apariciones con 372 partidos en todas las competiciones.
La identidad del club también está ligada a la ciudad. Chicago Fire fue fundado el 8 de octubre de 1997, exactamente 126 años después del Gran Incendio de Chicago de 1871, acontecimiento que inspiró el nombre del equipo.
Aunque el Fire ha atravesado períodos complicados en las últimas temporadas, su historia sigue siendo una de las más destacadas de la MLS. Una MLS Cup, cuatro U.S. Open Cups y un Supporters’ Shield forman parte del palmarés de un club que dejó su marca especialmente durante sus primeros años.
El gran recuerdo, sin duda, continúa siendo aquel inolvidable 1998, cuando Chicago Fire pasó de ser un equipo recién creado a convertirse en campeón de Estados Unidos en apenas una temporada.



