Guillermo Hoyos sostiene su postura de guardar silencio luego de la derrota frente a Orlando City en el derbi de Florida la semana pasada.
Guillermo Hoyos ha tomado las riendas de Inter Miami con el respaldo indiscutible de su hijo futbolístico, Lionel Messi.
El peso de una figura como el campeón del mundo eventualmente caerá sobre el argentino de 62 años, quien pese a su amistad, no va a querer ser parte de un capítulo sin relevancia para su gran amigo.
Para eso, deberá evitar escenarios como los del fin de semana pasado. No puede dejar escapar una ventaja de tres goles y tampoco puede esconderse de los medios.
Lo primero debe resolverse rápido, la calidad de la nómina de Inter Miami es suficiente para reponerse casi de inmediato en MLS.
Lo segundo, requiere de un mayor entendimiento de un entrenador que parece no estar acostumbrado al gran escenario, y que hasta ahora, requiere de un mejor acompañamiento de su entorno.
Varios días después, y con la esperanza de obtener un análisis sobre lo sucedido frente a Orlando, Hoyos no cambió su discurso y abogó por el silencio, dejando la situación a interpretación de los medios y peor todavía, sin respuestas a los aficionados.
«No hay drama sobre fabricar una derrota, las derrotas ayudan a crecer», dijo Hoyos este viernes. «Para mí, no dejo de olvidar la gran actuación del equipo y una derrota no significa que se borró todo».
«El silencio es el aliado del crecimiento, hay momentos en los que hay que mantener el silencio. Es prudencia y respeto para no decir cosas que no tenés que decir».
Su estilo es el de un entrenador que se concentra más en reflexionar y enviar mensajes positivos, que en explicar conceptos futbolísticos de crecimiento para todos.
No hay que ser irrespetuoso para explicar una situación de un partido complicado y hay que tener la sangre fría para saber afrontar esos momentos sin ofender, es parte del temple del más alto nivel.
Además, el mercado necesita las explicaciones, el fútbol sigue siendo un deporte en crecimiento en Estados Unidos y el público necesita entender de la voz de su líder, las cosas que están bien y las que están mal.
Los conceptos periodísticos son validos pero nunca definitivos, ver 30 minutos de entrenamientos a la semana y un partido de 90 minutos puede ser una base pero es incomparable con el conocimiento de un entrenador.
Hoyos tiene la gran oportunidad de conectar con la comunidad no solamente por ser el entrenador de Messi, sino por fortalecer una idea futbolística que lleva en la sangre y que ha sido parte de su vida.
El reto es saber trasladarlo a un grupo de medios que pretende, como primer paso, brindarle un espacio de conexión con los aficionados y desde ahí, seguir fortaleciendo el legado de esta era de Inter Miami que ya deja estupendo resultados.
Debe afrontar su rol de líder no solo frente a sus jugadores, sino frente a una comunidad que necesita un líder activo y sobre todo comunicativo, para que los que vengan creciendo con Inter Miami como su principal referente en el deporte entiendan valores y además, la esencia del juego.



