Una cifra récord de 75.673 aficionados se dieron cita para el duelo entre LAFC e Inter Miami en partido correspondiente a la jornada inaugural.
No fue el debut esperado de los campeones. Un grave error de Rodrigo De Paul en la primera parte abrió un partido que estaba cerrado y sin mucho brillo.
Las más de 75.000 personas que se dieron cita en el Coliseo de Los Ángeles vieron un cambio rotundo a la dinámica de un segundo tiempo que fue mucho más atractivo.
Inter Miami optó por los viejos conocidos e incluyó en su once titular a Telasco Segovia, Ian Fary y Yannick Bright, dejando en el banco a Tadeo Allende, Facundo Mura y David Ayala.
El funcionamiento del equipo fue distinto a lo que estábamos acostumbrados del campeón de MLS, las ausencias de Jordi Alba y Sergio Busquets fueron evidentes, especialmente en cuanto a la conexión con un Lionel Messi que nunca pudo recibir la pelota en zona de peligro.
Cuando el 10 tuvo chances de hacerle daño a los angelinos, fue por un rebote o una virtud del jugador de 38 años.
Esa, es sin dudarlo la asignatura pendiente de este equipo en la primera parte de la temporada, especialmente con la mirada puesta en la Copa de Campeones de Concacaf.
El ingreso de Mura en el segundo tiempo le permitió a Miami tener una salida limpia por el sector derecho y empezó a incomodar al equipo de Marc Dos Santos.
Tratando de crear espacios y presionar al rival, Javier Mascherano optó por un par de cambios ofensivos que dejaron expuesto al equipo en defensa, una apuesta arriesgada del argentino que esta noche no funcionó.
Denis Bouanga fue el principal beneficiario de un Inter Miami agresivo y con dos jugadas en la contra anotó el segundo de los locales y sirvió el tercero para el salvadoreño Nathan Ordaz.
LAFC cierra una semana redonda en la que prácticamente definió la serie ante Real España en Concachampions y suma su noveno triunfo consecutivo para iniciar la temporada de MLS.



