Lionel Messi fue la gran figura en la victoria 3-1 de Inter Miami sobre Atlanta United en partido correspondiente a la Jornada 31 de MLS.
Nueve de nueve. Inter Miami cerró una semana perfecta con triunfos DC United, New York City y Atlanta United.
Nueve goles a favor y uno en contra. Probablemente, Inter Miami vive el mejor momento de la temporada y todo esto en gran parte debido a Cristian «Kily» González.
El técnico argentino cuenta con los mismos hombres, tiene pocos cambios en cuanto a la formación pero cuenta con una garantía, la seriedad de su entrenador.
Durante el paso de Guillermo Hoyos, las Garzas perdieron seriedad, perdieron categoría y la memoria futbolística.
En todo momento, dependieron de milagros para salir adelante. Dejaron de ser un equipo de fútbol y se convirtieron en el ‘Centro de Plegarias Messi’.
Hoy, frente a Atlanta, hemos visto una nueva faceta de Inter Miami. No jugaba bien y tuvo que aprender a sufrir. Algo necesario de cara a los playoffs.
Aguantó el primer tiempo sin graves errores defensivos y supo mantenerse en el juego hasta que en el complemento apareció su arma principal, Lionel Messi.
El 10, llegó a 25 goles en la temporada y 936 en su carrera profesional, «yo confío que lo va a lograr», comentó González al ser consultado sobre la posibilidad de que Messi llegue a 1.000.
Sigue siendo una tarea monumental para Messi que probablemente tiene en ese récord en particular su única motivación -más allá de simplemente jugador profesionalmente- para extender su carrera.
Kily lo catalogó como un reto para Messi y se mostró confiado de que lo logre. Veremos.
De cualquier forma, Inter Miami parece repetir la historia de la temporada 2025 porque además Germán Berterame y Luis Suárez siguen aportando.
Esos ingredientes extras fueron determinantes para el éxito del equipo de Javier Mascherano la temporada pasada.
Difícilmente la historias se repiten sin grandes novedades. Y también es cierto que los últimos tres rivales no son más que candidatos a clasificar a playoffs, es un buen escenario.
Y como no todo puede ser bueno, y está bien. Inter Miami y en particular Messi y Rodrigo De Paul, fallaron en la celebración al enfrentarse a Júnior Alonso al finalizar el partido.
Cuando sucede del otro lado, vuelven las plegarias de respeto.



