Croacia fue eliminada por Portugal y Luka Modrić puso fin a una brillante carrera mundialista, marcada por cinco participaciones y un legado imborrable.
TORONTO. La Selección de Portugal derrotó 2-1 a Croacia y avanzó a los cuartos de final de la Copa Mundial de la FIFA 2026. Sin embargo, más allá del resultado, el partido quedó marcado por la despedida de Luka Modrić de los Mundiales, cerrando una de las carreras más brillantes en la historia de la competición.
El conjunto luso encontró el gol de la clasificación en los minutos finales de un encuentro intenso y muy disputado, acabando con la resistencia croata y sellando su boleto a la siguiente ronda. La eliminación puso punto final a la trayectoria mundialista del histórico capitán balcánico, quien disputó su quinta Copa del Mundo.
Tras el pitazo final, todas las miradas se dirigieron hacia Modrić. El mediocampista de Zadar, ganador del Balón de Oro en 2018, compareció ante los medios visiblemente emocionado, en lo que representó su última aparición oficial como internacional croata en una cita mundialista.
Luka and Cristiano after the final whistle… pic.twitter.com/TXZvmfnQrf
— Croatian Football (@CroatiaFooty) July 3, 2026
El legado de Modrić trasciende los números. Desde su debut en Copa Mundial de la FIFA Alemania 2006, evolucionó hasta convertirse en el líder absoluto de una generación que cambió para siempre la historia del fútbol croata. Bajo su liderazgo, Croacia alcanzó el subcampeonato en Copa Mundial de la FIFA Rusia 2018 y obtuvo el tercer lugar en Copa Mundial de la FIFA Catar 2022.
Su influencia nunca dependió únicamente de goles o asistencias. Modrić destacó por su inteligencia táctica, capacidad para controlar el ritmo de los partidos, superar la presión rival y asumir el liderazgo en los momentos más exigentes. Esas actuaciones le permitieron conquistar el Balón de Oro del Mundial en 2018 y el Balón de Bronce en 2022, reconocimientos reservados para los futbolistas más determinantes del torneo.
Con su despedida, Croacia dice adiós al mejor futbolista de su historia y uno de los mediocampistas más influyentes del siglo XXI. Aunque su camino en los Mundiales llegó a su fin, Luka Modrić deja un legado imborrable que permanecerá como inspiración para las futuras generaciones del fútbol croata y mundial.



