Nick Kyrgios ha sido suspendido de manera indefinida luego de un control realizado en el mes de junio al dar positivo por cocaina.
Nick Kyrgios ha sido durante más de una década uno de los personajes más impredecibles y controversiales del tenis mundial. Su enorme talento lo llevó a derrotar a grandes figuras y alcanzar la final de Wimbledon en 2022, pero su carrera también ha estado acompañada de enfrentamientos, multas, sanciones y episodios que han puesto en duda su comportamiento dentro y fuera de las pistas.
La polémica más reciente es también una de las más serias. Este miércoles, la Agencia Internacional para la Integridad del Tenis (ITIA) anunció que Kyrgios fue suspendido provisionalmente después de dar positivo por cocaína en un control realizado durante el ATP 250 de Mallorca, el pasado 22 de junio. El laboratorio acreditado por la WADA confirmó el hallazgo del metabolito benzoilecgonina el 17 de julio. El australiano no apeló y reconoció públicamente que había cometido un “gran error”.
Kyrgios explicó que sus últimos años han estado marcados por lesiones, operaciones y un complicado momento personal, factores que, según reconoció, influyeron en su situación. La suspensión comenzó el 4 de agosto y le impide participar en eventos profesionales mientras permanece vigente.
El polémico episodio con Wawrinka
Uno de los capítulos más recordados ocurrió en 2015 durante el Masters de Montreal. Mientras enfrentaba a Stan Wawrinka, Kyrgios realizó un comentario personal y ofensivo relacionado con la entonces pareja del suizo y su compatriota Thanasi Kokkinakis.
El episodio provocó una fuerte reacción en el mundo del tenis. La ATP sancionó a Kyrgios con una multa y una suspensión de 28 días que quedó en condición suspendida. Posteriormente, el australiano ofreció disculpas por sus palabras.
La explosión contra el umpire en Roma
En 2019, durante el Masters de Roma, Kyrgios protagonizó otra de sus escenas más recordadas. Después de discutir con el árbitro y recibir advertencias, lanzó una silla a la pista y abandonó el encuentro ante Casper Ruud, por lo que fue descalificado.
El incidente reforzó la imagen de un jugador capaz de perder el control en momentos de frustración, pese a que su talento le permitía competir de igual a igual con los mejores del mundo.
Una multa récord en Cincinnati
Ese mismo año protagonizó uno de los episodios disciplinarios más graves de su carrera. Durante el Masters de Cincinnati acumuló múltiples infracciones, incluyendo abuso verbal contra el árbitro y otros comportamientos antideportivos.
La ATP terminó imponiéndole una multa de 113.000 dólares y posteriormente una suspensión de 16 semanas, aunque esta última quedó suspendida bajo determinadas condiciones.
Wimbledon 2022: talento y controversia
Paradójicamente, una de las etapas más exitosas de su carrera también estuvo acompañada de polémicas. En Wimbledon 2022, Kyrgios alcanzó su primera final de Grand Slam, donde perdió ante Novak Djokovic.
Durante el torneo recibió una multa de 10.000 dólares por abusar verbalmente de una juez de línea y escupir en dirección a un espectador. Posteriormente recibió otra sanción de 4.000 dólares por una obscenidad audible.
Un personaje que divide opiniones
Kyrgios también ha protagonizado numerosos enfrentamientos verbales con figuras del tenis. Sus declaraciones sobre Rafael Nadal, Novak Djokovic y otros jugadores han alimentado su imagen de tenista rebelde, mientras que sus actuaciones en pista han demostrado que posee una de las mayores capacidades naturales de su generación.
Su relación con el tenis tampoco ha sido sencilla. El australiano ha hablado públicamente de sus problemas personales y de salud mental, así como de sus dificultades para manejar la presión y los excesos durante algunos períodos de su carrera.
Ahora, a los 31 años, Kyrgios enfrenta posiblemente uno de los momentos más delicados de su trayectoria. Después de años afectados por lesiones y con su futuro deportivo en incertidumbre, el positivo por cocaína agrega un nuevo capítulo a una carrera que ha sido tan espectacular por su talento como polémica por su comportamiento.



