La UEFA cuestionó con dureza a la FIFA por levantar la suspensión de Folarin Balogun y advirtió que la decisión pone en riesgo la credibilidad del torneo.
NYON, SUIZA. La controversia por la habilitación de Folarin Balogun sigue escalando en el Mundial 2026. Después de la protesta presentada por la Federación Belga, ahora fue la UEFA la que lanzó un severo comunicado contra la FIFA, calificando de «inédita, incomprensible e injustificable» la decisión de levantar la suspensión automática del delantero estadounidense.
El organismo rector del fútbol europeo aseguró que la medida «cruzó una línea roja», al considerar que la suspensión automática de un partido tras una tarjeta roja directa constituye un principio básico del reglamento y no una disposición sujeta a interpretación o discrecionalidad.
«La decisión tomada ayer de suspender la aplicación de la sanción automática cruzó una línea roja. El fútbol se basa en reglas que garantizan una competición justa, honesta y transparente», señaló la UEFA, que insistió en que la normativa es clara y no admite excepciones, mucho menos en pleno desarrollo de una Copa del Mundo.
La confederación recordó que otros futbolistas expulsados durante el torneo sí cumplieron la suspensión correspondiente, por lo que advirtió que modificar el criterio para un solo caso compromete el principio de igualdad competitiva y abre un precedente que podría afectar el desarrollo del campeonato.
UEFA statement on the Balogun case: ⬇️https://t.co/9LQDx8waKe
— UEFA (@UEFA) July 6, 2026
Además, la UEFA alertó sobre el impacto que una decisión de este tipo puede tener más allá del Mundial. Según el organismo, cuando las reglas dejan de aplicarse de manera uniforme, se pone en riesgo la integridad del deporte y se debilita la confianza de jugadores, federaciones y aficionados en las competiciones organizadas bajo el amparo de la FIFA.
El comunicado también enfatiza que la Copa del Mundo no puede considerarse un torneo aislado, ya que las determinaciones adoptadas durante la competición pueden influir en la interpretación de los reglamentos y en la aplicación de las normas en futuros campeonatos alrededor del planeta.
Con este pronunciamiento, la presión sobre la FIFA aumenta considerablemente. A las críticas de la Federación Belga ahora se suma la postura institucional de la UEFA, que exige coherencia en la aplicación del reglamento y advierte que decisiones como la adoptada en el caso Balogun pueden afectar seriamente la credibilidad y la legitimidad del torneo más importante del fútbol mundial.



